En los contenedores de color marrón presentes en todas las islas de aportación de residuos de la ciudad, se podrán depositar materiales compostables, como son restos de fruta y verdura, carne y pescado, cáscaras de marisco, huevos y frutos secos, restos de comida cocinada, papel de cocina y servilletas sucias, posos de café y restos de infusiones, tapones de corcho y cerillas o restos vegetales de plantas secas y ramos de flores, etc., de forma que la materia orgánica recogida se transformará en compost en el Centro de Tratamiento de residuos.
Los beneficios de realizar una recogida separada de la fracción orgánica son los siguientes:
• Se reduce la cantidad de basura que acaba en vertedero, hasta en un 40%.
• Se cierra el ciclo de la materia orgánica, obteniendo un abono fertilizante de elevada calidad, que aplicado al suelo, lo enriquece y le devuelve los nutrientes de forma natural.
• Cumplimiento de la normativa europea: reciclar el 55% de los residuos urbanos en 2025.

